enTRENando

Estoy en el tren hace diez minutos y todavía no le dije ni una palabra. Ella está al lado mío pero parecería estar a más de mil kilómetros. No me mira. No me siente. Me da a entender que ni sabe que estoy ahí. Ella es hermosa. Demasiado tal vez. Pero no es momento para este tipo de planteos. Esto es la guerra y como buen soldado voy a luchar por ella

LA GUERRA.

Giro un poco el cuello para tratar de captar una mirada, pero rápidamente vuelvo a enderezarlo. Me arrepentí. Sí. No quiero. No quiero que se de cuenta que la quiero mirar. Basta de ceder. No quiero ser el primero. Siempre yo. Voy a esperar. Ya va a caer. Pasan 2 minutos y nada. Pasan 3 y efectivamente ella hace lo mismo. Intentó mirarme, pero no se animó. Sos mujer. Te conozco.

Ok, ahora sí me toca a mi de nuevo. Giro un poco más la cabeza. Esta vez también muevo mínimamente el codo para tocarla y aunque sea sentir un pequeño roce. Sintió mi brazo y corrió su codo. Malditas mujeres. ¿Quién las entiende? Primero me mira. Después me corre el brazo. No sé si eso es bueno o malo, pero yo vuelvo a rozarla. No me voy a quedar así. Esto no va a quedar así. 

La toco sutilmente con el sobrante de mi buzo. Ella gira, como enojada, dándome la espalda. Tal vez ustedes no la entienden, pero yo sí. Yo la entendí perfecto. Le sigo el juego. Giro y miro para el otro lado. Me toca con el pié. Un pequeño mimo. Punto para mí. Ok, empezamos de nuevo. Vuelvo a girar, me pongo recto. Ella también. Seguimos sin palabras, todavía ninguno se anima a hablar. Nos miramos los dos al mismo tiempo pero ninguno se anima a sostener la mirada. Volvemos a girar. Cuello contra cuello de nuevo. Pasa un minuto sin movimientos. En medio del histeriqueo me suena el celular.

Yo: Hola.

Ella: Hola.

Yo: Hola.

Ella: Hola mi amor.

Yo: Hola mi amor. ¿Estás bien?

Ella: Si parecería que vos sos el que está mal.

Yo: Estoy bien mi amor,  ¿qué te pasa? ¿Me vas a decir?¿Por qué esa cara de orto?

Ella: Qué te pasa a vos. Desde ayer que estás raro. ¿Estás con otra?

Yo: No flashiés mi vida.

Ella: ¿Y por qué estás tan cortado entonces?

Yo: Vos estás cortada. No sé lo que te pasa.

Ella: Nada, bueno. Perdón. Podemos no pelear por favor.

Yo: Perdoname vos. Te amo. Por favor no más peleas mi vida. Sos hermosa. Sos lo mejor que tengo.

Ella: Vos también. Te amo mi vida.

LA PAZ 

Corto el teléfono y me doy vuelta. Ella me está mirando a los ojos. Ahora ninguno de los dos corre la mirada. Ahora ninguno quiere dejar de mirarse ni un segundo ni nunca. Ella es hermosa. Ella es lo mejor que tengo.

4 Responses to “enTRENando”

  1. La CaJa dice:

    Le diste masa???

    Modo pirata Off

    Que linda historia Fedee

  2. The Reader dice:

    Creo que la entendi.

    cuanto hay que aportar para la primera edicion de 4manos en jenny o el ateneo..?

  3. Fede Muni dice:

    upa, volvió the reader y con toda…se te extrañaba!

  4. Colombiano dice:

    Buenisimo fede munichor

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